botellaAmarilla.jpgEn éste fin de semana me visitó una colega de Irlanda.
En primer lugar quedó sorprendida desde el avión al notar la mancha gris urbana cubrir todo el piso.
Posteriormente sufrió un shock al ver tantos volkswagen verdes (taxis de México), por supuesto que la cantidad de gente en las calles, en el metro, en la basílica de Guadalupe, etc. le hacía sentirse diminuta.

Por otro lado, por supuesto que le encantaron muchísmas cosas, pero se quejó de como una ciudad pueda estar tan sucia.
Sobre todo al notar en su camino algunas botellas de plástico tiradas, las cuales contenían un líquido amarillo como cerveza.
Tristemente le dije que son los mingitorios portátiles de los choferes de microbuses. Al no poder tener los sanitarios suficientes en los paraderos tienen que recurrir a esa artimaña.

Esperemos que la “creatividad” del mexicano no los lleve a depositar en las calles algo más que pipí.

Ni modo, no tenemos cultura, tiramos papeles, cáscaras de frutas, la envoltura de la torta, envases de refresco, etc. y si nos dice alguién que no lo hagamos, nos molestaremos gritando “y atí que te importa”.