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Si dices que dormiste bien, significa que tuviste una noche aburrida

buenas noches

Cuantas veces hemos escuchado las siguientes frases:

Prefiero sólo que mal acompañado.
No tengo novia, pero prefiero no tenerla, así no gasto nada.
¿Mi novia? ah pinches viejas!!!
Nahhh. el amor no es de hombres, hay que ser machín y aguantar la soledad.
Rogarle a ella, no eso no va conmigo.
Pues si no me quiere, ella se lo pierde.

Old Spice Red Zone!

10 principios del Diseño Gráfico en tiempos del Internet

{}~10 principios a mi manera.

1) Tener ética profesional.
Cada día vemos más y más plagios entre nuestra comunidad, nos fusilamos lo que hacen los demás, no mencionamos de donde lo hemos tomado y nos presentamos como los autores.
Otra es que nos prostituimos en el precio, si una persona da un sitio a 100 dólares, tratamos de darlo a 50, causando así un total devalúo de lo que hacemos.
Algo que me ha ocurrido con casi todos los clientes, es que el diseñador o despacho anterior ya no les quiere “soltar” el dominio, porque como ya les quitaron la cuenta no les entregan lo que es de “ellos”, su dominio.
Como saben ustedes, los clientes no quieren saber nada de registrar su dominio, conseguir un buen hosting, etc. entonces le encomiendan al diseñador que le proponga el paquete completo. Ahí es donde uno registra a nuestro nombre y el cliente queda totalmente fuera de la jugada.
Yo les recomiendo que en el registro de dominio, por lo menos den como “dueño” secundario al dueño o representante de nuestro cliente.
No hay nada mejor que te conozcan por tu conducta ética y no por trampas.

2) No depender de la tecnología.
Al diseñar una revista, un sitio en Internet, un CD interactivo, etc. comenzamos a buscar como locos cuanto tutorial encontremos en Google, ni siquiera bocetamos, nos olvidamos de los métodos de aproximación al problema, no queremos saber nada de la lluvia de ideas, lo que queremos son plantillas o sitios que ya lo hayan creado antes.
Copiamos lo que ya está hecho y los presentamos como propio.

3) Entrar o no entrar a las “competencias del mejor gana la cuenta”.
En estos tiempos han existido terribles historias de los que han entrado a ese tipo de competencias, en donde se les pide a los diseñadores una “propuesta” del sitio y que les llamarán si es que fue “elegido” entre los contendientes.
En lo personal he participado en varios proyectos y al final nunca te llaman, lo peor es que he sabido que “toman” ideas de aquí y de allá, contratan a un diseñador, le pagan por mes y hacen una mezcla de lo que les mandaron.
En este caso sólo les pido precaución, hasta ahora no he sabido de una “historia feliz”.

4) Conocer el producto y la competencia.
Cuando se crea un sitio para un producto novedoso, tal vez se produzca una imagen desde cero, pero si el producto ya está en el mercado, se tiene que dilucidar si se requiere algo totalmente diferente a lo ya mostrado por la competencia o si se desea competir con el mismo estilo.
Cuantas veces vemos en nuestro medio que en lugar de hacer algo diferente, hacemos lo mismo que la competencia y sólo nosotros creemos que lo estamos “haciendo mejor”.

5) Evadir las modas impuestas.
Cuando un cliente nos pide un diseño, lo primero que hacemos es buscar lo que se está haciendo en el momento. Si los logos tienen un reflejo en el piso, lo hacemos; si el texto sigue un estilo de terminaciones redondas, lo implementamos de inmediato; si los colores de moda son los “llamativos”, no salimos de los morados, rosas o verdes; si en los blogs se impone la moda de tener tres columnas y hasta arriba la liga a “todos mis sitios”, ahí van todos y siguen el mismo estilo.

6) No tratar de inventar el hilo negro.
Cuando les doy clases a jóvenes, tienen el pensamiento de “innovar” de cambiar todo lo establecido, de ser ultra-alternativo, etc. etc.
Lo que obtienen en el caso de un sitio en Internet es que el usuario deje el lugar en segundos, porque nunca encontró lo que buscaba, no supo si esa interminable Intro en Flash era para que el diseñador mostrara sus habilidades en ese programa o que de plano al llegar al sitio era tan distinto a lo que “vendía” que pareció que se había equivocado de lugar.
Tratemos de ser creativos, pero manteniendo el sentido práctico de lo que diseñemos.

7) Mantener la misma calidad.
Como decimos en el medio “dependiendo el sapo es la pedrada”.
Si tenemos un cliente de un salón de belleza de la esquina le hacemos un sitio con plantillas bajadas al por mayor. Llenamos los campos necesarios y le cobramos 20 pesos, si el cliente es una transnacional, haremos hasta lo imposible porque el diseño sea “diferente a todo”, que sea único.
Lo que yo les sugiero es que cada trabajo que hagamos lo diseñemos con la mayor calidad posible, claro que el presupuesto del primer ejemplo no me dejará crear algo muy complejo como la creación de una base de datos, pero podemos hacer algo decente utilizando una buena dosis de CSS. Así por lo menos si es sencillo cumplirá con los estándares Web.

8) Saber cobrar.
Bueno, eso es imposible, casi todos no sabemos cobrar.
Vamos con un cliente, le damos el estimado de $40,000 pesos mexicanos y nos dice “oye qué bueno, porque otro diseñador me cobraba 80,000″ -te quieres morir y decirle “bueno yo se lo dejo a 60,000″
Por otro lado llegas con el cliente, él desea un sitio con base de datos para sus 80 máquinas, información individual para cada una de ellas, una galería de antes y después, un foro de ayuda, ah y animación en Flash mostrando el proceso de producción de la fábrica. Le das el estimado de 70,000 pesos y te dice “uhhh no, eso es carísimos, yo creía que me ibas a cobrar como 10,000 pesos”.
Lo que yo siempre les digo a mis alumnos, es que cada vez que hagan un presupuesto pregunten a los colegas, pero siendo honestos, decirles que es para cobrar ellos y que en cualquier momento también corresponderían con el colega al compartir la experiencia final. Eso nos ayudará a ir conociendo el mercado local, porque es muy difícil dar tarifas internacionales.

9) Crear un ambiente de comunicación con el cliente.
He conocido diseñadores que sólo se presentan con el cliente al iniciar el negocio y al final les entregan todo el proyecto, nunca existieron juntas previas.
Al hacer esto o una de dos o el cliente se sorprenderá y aceptará todo como magnífico o rechazará todo porque no cumple con sus expectativas.
Al hablar de comunicación, me refiero al estar pendiente de las necesidades de nuestro cliente, saber qué es lo que desea e irle mostrando el avance.
No confundir con “hacer lo que el cliente quiere”, lo que se pretende es que en todo momento sea transparente el progreso para que no existan “puntos ciegos” y que nos lleve a una frustración de ambas partes.
Cuantas veces escuchamos “ah es que yo creí que tema del sitio lo querías del color de tu logo”; “pensé que me ibas a dar una prueba de navegación antes de implementarlo a todo el sitio” o “No eso me lo hubieras dicho desde el principio que no me ibas a implementar la base de datos sino te pagaba más”.
Tenemos que dejar en claro todo lo que está envuelto en el proceso, no dejar nada al aire y tratar de prever cualquier mal entendido.

10) Entregar a tiempo.
No se en otras partes, pero aquí en México tenemos la horrible costumbre de NO entregar los trabajo a tiempo.
Nos hemos acostumbrado a decir “sí como no, para el lunes sin falta”, pero lo entregamos hasta el viernes y esos si bien nos va.
Tenemos que acostumbrarnos a crear un círculo virtuoso de entregas, así nos conocerán como cumplidos con nuestro trabajo en calidad y tiempo.

Sus comentarios son bienvenidos, ya sea a favor o en contra…

Lo afortunados que somos por vivir esta época

Casi siempre estamos quejándonos de todo, que si ya nos subieron las tortillas en México, que si no pude comprarme un Honda Híbrido, que debería tener más dinero, etc. etc.

Pero no nos damos cuenta que somos muy afortunados de estar viviendo esta coyuntura tecnológica, en donde somos los pioneros en esta evolución tecnológica, cada día vemos computadoras más poderosas, podemos crear videos relativamente fácil, compartir nuestro sentir en un blog, disfrutar de un software como Photoshop, tener un iPhone en el futuro, etc.

¿Qué más podemos pedir?

CONOCIMIENTO, eso es lo que debemos absorber.

Yo los invito para este 2007 que seamos más positivos, pero claro sin dejarnos atropellar, que apaguemos la “caja idiota”, que leamos más, que tratemos de ser personas más informadas y sobre todo que disfrutemos cada instante de nuestra vida con nuestra familia, amigos y gadgets.

Yo disfruto cada momento, al estar enseñando, aprendiendo y compartiendo.

Cuando dejemos de soñar

En la infancia siempre nos preguntan lo que queremos ser de grandes.
La respuesta va desde el clásico Doctor, Piloto, Abogado, etc. últimamente he escuchado que algunos quieren ser diseñadores, ya sea de páginas Web o de juegos de video.

Cuando llegamos a la adolescencia nos llegan las presiones de las carreras que nos ?muestran?? en el Bachillerato, tenemos Contabilidad, Bioquímica, Arquitectura, etc.
Pero desde ese momento comenzamos a soñar; alguno querrá llegar a ser famoso; ganar mucho dinero; casarse con la rubia de la película, ser un tonto, pero galán, así que la novia con dote nos llegará en cualquier momento; ganar todos y cada uno de los concursos que entramos; que nos ayude el tío rico a entrar a su empresa, etc.

Al llegar a la Universidad nos damos cuenta que todavía tenemos mucho que recorrer en este camino del diseño gráfico.
Soñamos con ?pegarle?? a un estilo que marque un momento en la Historia del Diseño, sí así como David Carson; soñamos con encontrar rápido un trabajo al finalizar la profesión; queremos trabajar en un gran despacho de diseño, que aprendamos mucho y que al final salgamos a crear nuestro propio negocio; añoramos ser reconocidos por nuestro trabajo; saber cobrar; que nuestros clientes lleguen por docenas a nuestras puertas; que mantengamos esa misma calidad por la que llegaron a nuestro despacho, etc. etc.

Pero?

Eso no se puede lograr si aparte de soñar no nos capacitamos a diario; tenemos que leer por siempre; aprendamos a escuchar; sepamos reconocer nuestros errores para no repetirlos; la humildad nos ayudará a aprender lo que pensábamos que sabíamos; no seamos arrogantes pretendiendo esconder nuestros defectos; trabajemos para convencernos que sí valemos; seamos autodidactas en todo momento; aprender, aprender y aprender.

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¿Quién no se pone nervioso al hablar en público?

nervios al hablar en publico 2

Uno de los grandes miedos en nuestra vida escolapia es hablar en público.
Ya en nuestra vida profesional, es algo muy difícil de superar si seguimos con ese temor.

Aunque siempre tendremos un cierto nervio, ya que entras en la charla se va quitando ese miedo.
Lo mejor es respirar hondo, tratar de pensar en lo que se va a hablar y no tanto en lo que pasará frente a la audiencia.

En fin… seguiremos trabajando en eso.

Cartón visto en I need Coffee

El porno gringo no me gusta

Ahora que leo vía Menéame una entrevista a Bibian Norai en 20 minutos, en donde dice que existen ciertas restricciones para entrar al porno de Estados Unidos:

“Al final, si quieres exportar tu cine al mercado americano, te tienes que adaptar a lo que exigen: seis polvos completos, que empiecen con una mamada… nada de una tía metiéndole el dedo por el culo a un tío, nada de dos tíos y una tía..

Y la verdad es que a mi no me gusta el porno gringo, no existe el “juego” de seducción, no existe nunguna historia, una trama que te envuelva, algo que te lleve aunque sea al mínimo erotismo.

En las películas gringas, parece que a nadie le gusta quitarle la ropa a alguién, salen de una vez ya desnudos, no existe el momento de caricias sobre un buen vestido de algodón, no existe el verle las pantys a la mujer, sentirlas con las llemas de los dedos, sentir como se mojan; falta dar a entender visualmente la diferencia entre tocar unas tetas sobre un vestido delgado, el tomarle de las nalgas aún cuando tiene la falda, etc. etc.

Al siguiente corte la mujer da una mamada de media hora, close-ups y más close-ups, posteriormente le tocal hombre, otra media hora de mamadas.

Luego viene el clásico “acostón”, en donde prueban todas y cada una de las posiciones disponibles.
No existe uno de ladito para que no nos cachen que vine a escondidas a tu casa.
No existe el clásico “rapidín” en un parque.
No existe el “agasajo” en el Metro.
No existe el “apúrate antes que llegue el jefe y vea que me estoy cogiendo a la jefa de piso”

En fin, seguiremos viendo sólo acostones, mamadas y carne “instantánea”.

¿Por qué no leemos los mexicanos?

“el problema del libro no está en los millones de pobres que apenas saben leer y escribir, sino en los millones de universitarios que no quieren leer… Lo cual implica (porque la lectura hace vicio, como fumar) que nunca le han dado el golpe a la lectura: que nunca han llegado a saber lo que es leer” (Los demasiados libros, p. 52).
Gabriel Zaid

Aunque vemos impactantes anuncios de Gandhi en las calles, (pero como ya había acotado, la idea parece tomada de los anuncios de la ABC: Campaña de Gandhi y la de abc) no es suficiente para que el pueblo mexicano se adentre al mundo del libro.

Los principales culpables son los dirigentes de la Secretaría de Educación Pública, que no saben producir esa sensación de aventura, conocimiento, gozo, cultura, etc. que produce la buena lectura.
Nos “mandan” unos textos que ni ellos leen, “tenemos” que leer y presentar un resumen del Quijote de la Mancha en dos semanas; leer toda la Iliada y la Odisea, aprenderse de memoria todos y cada uno de los personajes allí descritos, etc. etc.

¿Por qué no nos dan esas mismas lecturas u otras, pero en dosis pequeñas, que las sepamos digerir en forma creativa, con gusto y no con la angustia de no saber o no aprender “de memoria” lo que se dice allí.

Otro problema es que los padres desearían que sus hijos leyeran, pero nadie sabe qué libros comprar o recomendar a determinada edad. En los países donde se fomenta la lectura, cuando se visita una Biblioteca tenemos secciones muy bien definidas para cada edad.
En las bibliotecas de México, -bueno si es que encuentras una cerca de tu casa, ni siquiera los tienen bien catalogados.

Si se compra uno un libro y te preguntan ¿oye ya tienes el último de Gabriel García Márquez?
Le respondemos que sí, pero no le decimos que ya lo tenemos, pero no lo hemos leído.
-esa es una gran diferencia.

Todo lo dejamos para después:
-¿Para qué leo el libro fulanito, si no me va a servir de nada ahora? mejor lo leo el mes próximo ya que esté cerca el examen de Español.
-ya leí unas cuantas páginas del libro que me recomendaste y la verdad no le entendí nada, mejor luego lo leo y te platico.

-¿Adan no se como le haces para leerte esos librotes de 500 páginas y hablando de los programas de diseño? -qué hueva!!!
No no me lo prestes, no tengo tiempo para empezar un libro de ese tamaño, ¿no tendrás un mini-manual de cómo crear un periódico de la A a la Z, que has bajado de Internet?

Otro problema, es que ya todo lo queremos “masticado”, entonces un libro es muy aburrido, preferimos sentarnos frente a la tele-mierda y meternos “lo que nos den”, no importa si es una embarrada de pseudo-cultura.

No se ustedes, pero cada vez que leo un libro siento un goce perfecto; siento que mi cerebro ha ganado más espacio en cultura; que mi forma de sentir o palpar las cosas es diferente; que aunque nunca platique o comparta ese conocimiento adquirido, sé que en cualquier momento saldrá o me servirá en mis actividades diarias.
Además es muy placentero leer un libro en diferentes etapas de nuestra vida, por ejemplo, mi libro preferido siempre ha sido el LLano en LLamas de Juan Rulfo, es una lectura pequeña, pero llena de símbolos, de descripciones del tiempo y el espacio que es muy difícil lograr.
-Bueno lo leí a los 12 años, desde ahí lo he hecho casi cada dos o tres años. En cada una de sus lecturas he encontrado diferentes aspectos en relación a mi vida y seguiré leyéndolo con esa regularidad hasta el último día de mi historia visual.

Cae una gota de agua, grande, gorda, haciendo un agujero en la tierra y dejando una plasta como la de un salivazo. Cae sola. Nosotros esperamos a que sigan cayendo más y las buscamos con los ojos. Pero no hay ninguna más. No llueve. Ahora si se mira el cielo se ve a la nube aguacera corriéndose muy lejos, a toda prisa. El viento que viene del pueblo se le arrima empujándola contra las sombras azules de los cerros. Y a la gota caída por equivocación se la come la tierra y la desaparece en su sed…

Vuelvo hacia todos lados y miro el Llano. Tanta y tamaña tierra para nada. Se le resbalan a uno los ojos al no encontrar cosa que los detenga. Sólo unas cuantas lagartijas salen a asomar la cabeza por encima de sus agujeros, y luego que sienten la tatema del sol corren a esconderse en la sombrita de una piedra. Pero nosotros, cuando tengamos que trabajar aquí, ¿qué haremos para enfriarnos del sol, eh? Porque a nosotros nos dieron esta costra de tapetate para que la sembráramos.

Tengo un amigo que vive en Palo Alto california, es un alumno de Stanford, él se lee un libro diario y participa en foros de Internet cada día.
Una ocasión que nos visitó aquí en México DF, me preguntó: ¿Oye Adan, sabes que? mañana me levantaré temprano para visitar la biblioteca de tu colonia, necesito ver qué libro puedo leer en Español y así comenzar a entender más tu idioma.

Muy triste fue su reacción cuando le dije que la próxima biblioteca estaba como a media hora en carro de mi casa.

Lo que es peor en este México de Foxilandia y de Los Años Maravillosos de Fecal, es que no veremos más apoyo a la Cultura, los libros seguirán empolvándose en los anaqueles de las librería, bueno, eso si logran sobrevivir unos cuantos años más.

Mientras tanto las facturas cobradas por las televisoras en apoyo a Fecal seguirán llenando nuestros cerebros de mierda.

Leer es chido