Categoría Vida personal diseñística

1
Lo que hice en una vida pasada
2
¿A los cuantos años comenzaste a fumar?
3
¿Se te ha quedado un apodo?
4
¿Crees que puedas aprender de tu jefe?
5
6 de Agosto, mi cumpleaños, de verdad…
6
Nos falta un día a la semana disfrutar de la Naturaleza
7
Me corrieron de 10 materias en Bachilleres
8
Lenguaje Colorido

Lo que hice en una vida pasada

Todo mundo dice que en alguna vida pasada era un faraón o una dama de sociedad cerca de la corte de algún Rey.

Ni madres…

En alguna otra vida viví lleno de lujurias pecaminosas, era un pinche haragán y además me encantaba engañar a la gente con mis poderes de chamán venido a menos.
Sí, así engañaba a las mujeres sedientas de amor, les daba una pócima que llenaba con el agua sucia recolectada de un balde en la gotera de mi casucha. Les prometía que su amado caería a sus pies. Parece que sí servía de algo, porque casi nunca regresaban a cachetearme por quitarle sus monedas.

Recuerdo a un personaje muy peculiar… estaba feo, bisexual y lo peor estaba pobre, mucho más jodido que yo, no tenía ni una moneda para compensarme. Le di gratis un amuleto.
Pero ese personaje estaba tan salado que la primera vez que se acostó con un buen mozo lo contagió de no se que enfermedad y murió sin habla, solo me miraba, yo sabía que esa mirada estaba llena de odio y que guardaba una maldición para mi profesión.

Seguí trabajando, engañando, haciéndole creer a la gente que verdaderamente les arreglaba la vida, cuando en realidad solo jugaba con sus temores y anhelos.

Hasta que una noche llegó a mi puerta La Muerte, me dijo Adan ya es hora de que te lleve al montón de los perdedores avanzados.
Ni modo muerte, pero te pido que en una vida futura me mandes nacer en Puebla, que no esté tan jodido como ahora, que no engañe a la gente con espejitos y que por lo menos esté feliz con lo que hago…

Y aquí estoy, viviendo esta vida a lo máximo.

Feliz Día de Muertos este 2 de Noviembre del 2007.

…¿Y tú, que fuiste en otra vida?

¿A los cuantos años comenzaste a fumar?

sally Mann
Fotografía clásica de Sally Mann

Yo me inicié cuando tenía unos 14 años, ya saben por sentirse “hombrecito” y porque “todo mundo lo hacía”, para ser honestos sí me sentía grande con mi cigarro en la mano, dando la pose del Vaquero Marlboro.
Pero eso no duró mucho, como a los tres meses tuve una cruda entre cerveza y cigarro, no podía oler un cigarro sin sentir nauseas, así que lo aborrecí para toda la vida.

Desde esa época no he vuelto a fumar… gracias a Dios.

¿Se te ha quedado un apodo?

En la Ciudad de México es muy común que te pongan algún apodo, sobre todo si tienes un defecto físico o una debilidad “mental”.
Sí, si eres medio güey te dirán el caracol; si eres mujer y no eres agraciada te dirán la nadadora o por el contrario te dirán la suiza; ni se te ocurra sufrir de acné, porque te encontrarán los peores apodos.

De los cuates que me acuerdo y que tenían apodo, uno el pepsicolo, el velas, el matute, el grillo, el kilos, el chaquetas, el roling, el puma, el perro, el tatú, etc. etc.

Yo tuve varios en la vida. En la primaria siempre me decían el enano, o algo parecido, ya que entré a primero a los 5 años y siempre era el más chico.

En la secundaria, como estuve becado en una escuela israelita aquí en México, tenía apodos que me ponían en Hebreo o Idish. Como no les entendía, ni me preocupaba.

En Bachilleres me decían el corajes, será porque siempre en las canchas quedaba yo solito jugando, por correr a mis co-equiperos. O simplemente se referían a mi por “oye no viste al pinche Adán”, claro porque cuando tienes un nombre o un apellido llamativo, de seguro te dirán así. Eso sí con los maestros eran los apodos más manchados, a la de Filosofía, le decíamos “la chuleta”, claro por su peso; una que estaba mal de un pie le pusieron “la inmortal”, porque “nunca estiraría la pata”; a la de ecología como tenía un gran trasero, pasaba y susurrábamos “globos, globos”; a un maestro que tenía mal aliento se llamaba Elías y le decíamos “maestro Olías”… así de corridito y no se daba cuenta.

De adolescente en los diferentes barrios que viví, casi siempre me decían el púas, por mi parecido al boxeador púas Olivares. Por unos años jugué de portero -que por cierto es de lo que mejor jugué, utilizaba un sueter muy colorido y me decían “la colorina”.

En la Universidad fue diferente, hubo más respeto.

Cuando estuve en San Francisco California y hablé mi primer palabra en un campo de fútbol, me llamaron “el chilango”, desde ahí todo mundo me conocía por ese apodo, creo que muy pocos sabían que me llamaba Adan.

¿Y a ti que tan mal te ha ido con los apodos?

¿Crees que puedas aprender de tu jefe?

En México es muy difícil encontrar un jefe del cual podamos aprender, si trabajas para el gobierno de seguro llegó a ese puesto por alguna dádiva, agradecimiento político, nepotismo, o “palanca sexenal” . Así que no sabe nada del puesto que está desempeñando.
En el sector privado, de seguro el jefe es el que tiene más tiempo en la empresa y no porque sepa más.

Todo eso nos lleva a un jefe prepotente e incompetente.

Que no se te ocurra hacer evidente que sabes más que tu jefe, porque de seguro serás despedido en el siguiente recorte de personal. Tendrás que hacer las cosas bien, pero dando todo el crédito al jefe, para que siga recibiendo halagos y felicitaciones de sus superiores, Solo así estará feliz con tus conocimientos.

En mi vida laboral me tocó de todo, cuando salí de la UAM Xochimilco trabajé de paste up en Design Associates en la Ciudad de México, existía un ser despreciable como jefe del departamento, me hizo la vida de cuadritos, se esperaba que fallara, que utilizara más negativos de lo debido, para ir con el dueño y decirle que estaba desperdiciando material “oye Lalo, fíjate que el nuevo chavito desperdicia material porque no sabe que tiempo exponer los negativos”.
Claro que el pendejo no nos explicaba antes de “regarla”, se esperaba hasta que fallara para decirme ” no Adan, el tiempo está mal, trata de no hacer tantos errores porque te van a correr”
¿Imagínense que problemática para un recién egresado?

Pero me la pagó el güey, porque al final cuando me salí de ahí yo sabía más que ese pendejo. Y no necesité jamás de su “sabio” conocimiento.

En Estados Unidos trabajé por cuatro años y medio en un buró de servicio que tomó la ventaja de estar en medio de compañías “dotcom”, los cuales no sabían nada del mundo impreso y nosotros les hacíamos infinidad de arreglos a sus documentos RGB, logos, arte para camisetas en RGB para imprimirlas en forma de separación con infinidad de colores Pantones y CMYK, etc.
De esa experiencia me llevé el conocimiento que me dio el dueño del lugar André Thelemaque, un jefe que siempre compartía sus conocimientos, sabía escucharnos cuando le sugeríamos una forma alternativa de hacer las cosas y nos compartía sus nuevos descubrimientos en los programas que se manejaban en ese buró.
Un jefe ideal, que sabía recompensarte por tus servicios, contrataba ilegales en el área de impresión para ayudarlos a sobresalir en el mundo gringo. Les daba descuentos a las organizaciones sin fines de lucro, etc.

Lo que no podía controlar era la presencia femenina, siempre les daba descuentos a las mujeres bonitas, teníamos que “rescatar” el negocio diciéndole a la clienta que el precio que le dio Andre no era real, eso lo hacíamos la office manager y un servidor. Y las damas lo conocían, trataban de pedirle precios a él en lugar de otra persona en el buró.

En fin esa persona fue un excelente jefe.

¿Y a ustedes cómo les va?

Esto lo platico porque vi en Menéame una nota de Chile: El 20% de los chilenos cree que su jefe es un incompetente

Nos falta un día a la semana disfrutar de la Naturaleza

Ayer fue un día de ensueño, tuve que ir a tomar unas fotos a un rancho, allá por Santiago Tianguistenco en el Estado de México.

Me acompañaron unos amigos que vienen de San Francisco, ella es chilena y el otro es más gringo que nada. Recuerdo que Dave pedía siempre “huevows rancherows” en un restaurante super-mexicano llamado Chava’s del barrio de la Mission. Le pregunté que por qué siempre pedía eso si existían decenas de platillos en ese lugar, me contestó que porque lo demás no lo puede pronunciar bien y que no quiere que nos burlemos de él…

Manejé en medio de la lluvia todo el camino, nos paramos a comer unas ricas quesadillas, pambazos y unas truchas. Lo acompañamos con una Negra Modelo.

Antes de llegar al rancho nos internamos en un bosque, jugamos futbol en medio de los árboles, parecíamos niños de 10 años. Llegaron unos pastores y se nos unieron a la locura futbolística, me dieron unas patadotas con sus botas que todavía tengo los moretones.

Al terminar el juego nos dirigimos al rancho, unas personas muy amigables, estuvimos allá toda la tarde, platicando, tomando y hablando de negocios.

Se notaba que no nos queríamos ir, estábamos muy a gusto en medio de los árboles, en un rancho muy bonito, montamos a caballo, caminamos por los alrededores y al final nos acomodamos alrededor de la chimenea.

Ahhhh, por un día me olvidé de la vorágine de la Ciudad de México, pensar en la libertad del tiempo que manejan los pastores, la vida tranquila de los que viven en ese rancho, etc. etc.

Como me gustaría tener el mismo trabajo que tengo en el DF, pero con la tranquilidad del campo…

Me corrieron de 10 materias en Bachilleres

Hoy platicando con unos amigos de San Francisco, me preguntaron que cuál récord recordaba en mi paso por los estudios.
Sin dudarlo les dije que me corrieron de 10 clases cuando estudiaba en Bachilleres, claro por contestarle mal a mis maestros. Era un rebelde sin causa.

O sea que hice los mismos exámenes extraordinarios para pasar a la Universidad.

Aparte ya me habían corrido de una preparatoria por mal conducta.

Espero que mi hijo no lea este post, digo para que no se justifique.

Lenguaje Colorido

Este fin de semana visité como casi cada semana la colonia de mi juventud, un barrio super bravo, Jalalpa en la delegación Alvaro Obregón. Ahí estaban algunos de mis antiguos “vales”, por supuesto que estaban tomando.

Aquí les muestro lo que recuerdo de su plática:
El Milano
El Paisa
El Gordo
El Chabeto
El Canelo

Qué onda pinche Adan ¿chupas o disparas?
No güey no ando chupando, ¿si quieren les disparo una caguama?
¿Como una caguama? no seas marro, que sean dos pinche Adan.
Sí güey ya tiene un chingo que no te veía, mejor que sean tres, ja, ja, ja, ja.
Cálmate cabrón ni que estuvieras tan bueno, ya ni tu carnala que se paseó en mi carro, ja, ja, ja.

Presta, yo voy por las que sean.

¿Y qué; han hecho pinches pránganas?
No mames, yo ando en chinga con el padrecito, le’stoy pintando toda la fachada de la Iglesia. Lo malo es que ni con el vino de consagrar se mocha.
Bájale pinche Adan, te crees mucho porque me rompiste la madre hace tiempo ¿verdad güey?
Cálmate Canelo, no hay pedo.
Pus, sí güey, pero que crees que no se me olvida el puto cabezazo que me diste a media jeta, lo pior fue que no me dolió tanto como el madrazo que me di cuando reboté; en la pared, fíjate todavía tengo la cicatriz en la chompeta, —ve güey, no mames pinche Adan te manchaste conmigo.
Tu tuviste la culpa Canelo, no te acuerdas que se la estabas haciendo de pedo al compadre del Adan? y pues ese vato estaba ya re-pedo como para responderte las patadas que le estabas dando.
Sí cierto pinche Canelo, mejor ni me recuerdes porque ahorita te doy otros putazos a tu medida, ja, ja, ja.
Ya, ya, pinche Adan, tu luego luego te calientas, si no’más es una broma estudiantil.

Ora, ay’stán las chelas.
Y qué; te trae por acá mi Adan?
Es que vine a ver a mi compadre, parece que me andaba buscando, creo que tiene una tocada y pues tenemos que estar presentes.

Te acuerdas cuando nos corrieron de la fiesta del papá del Chino? No mames, desmadramos al primo del dueño, pus es que nos calentó la madre con decirnos que los del Cruz Azul eramos ojetes, no pinche Adan? te acuerdas güey, no mames tu te agarraste a ese güey y yo a su carnal. Qué pinche pedo nos aventamos, ya nos quería madrear toda la puta familia. Pero le sacaron los culeros, eran ojetes para nosotros o no mi Adan?
Ya ni quiero acordarme, ya le había echado el ojo a la güerita que me presentó el Mamacita, te acuerdas de ese bizcocho?
Oye sí güey estaba re buena, me la ganaste a la mala, fui a miar y cuando regresé; ya la tenías de la cintura, si eres un pinche perro Adan!
No mames Milano,tu tuviste la culpa, pus’ ni le decías nada, te quedaste como idiota viendo sus ojos tapatíos, pendejo!
Y si me aventó el calzón, qué; querías que hiciera güey? que la dejara ir?

Salú mi Adan, por los buenos tiempos de cuando eramos jóvenes y bellos.

Sí güey, aver cuando te lanzas para que chupemos también con mi carnal, que te quiere ver para ponerse una peda contigo de dos días mínimo. Ese güey te quiere como hermano, siempre me pregunta por tí y es que como vive en Neza, pus ya ni le llega por acá.

No te desparezcas mi Adan ya sabes que acá están los cuates, locos pero contentos, culeros, pero nada más con los más culeros.

Ora mis valedores, ya le tengo que llegar y espero que a la otra vez todavía estén vivos, cabrones, así como toman “chuparán faros” en unos cuantos días.

No mames puto Adan, no nos quieras tanto, sale ay’ te ves mi buen.

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