familiapresidencial.jpgPara estas fechas ya Martita de Fox estará viendo como hacerle para demandar a las autoras del libro, las periodistas Anabel Hernández y Arelí Quintero, sí así como hizo con Olga Wornat y la revista Proceso.

Si el libro de la Wornat “Crónicas malditas” era casi como un chismesote apilado de pequeños chismecitos, el libro de la familia presidencial sí mantiene pruebas tomadas del mismo Instituto Federal de Acceso a la Información Pública.

De nada le servirá a Fox decir que su gobierno no es como el del PRI, resultó igual de corrupto y aparte salió hipócrita.
Ni modo, seguiremos jodidos con nuestros políticos.

Si se lee el primer capítulo del libro se sigue uno hasta el final.

La piñata de los Fox