Democratización del Diseño
Mar 9, 2006 8:04 pm Pensamiento Visual
En este post : : Speak Up > D.I.Y.: Design It Yourself : : se habla de un libro que muestra cómo “utilizar recetas para soluciones de comunicación gráfica”
Para ello se preguntan hasta qué punto es bueno que la gente le entre de lleno a “diseñar algo sencillo”.
Muestra la forma de diseñar tarjetas de presentación, paquetes de CD, playeras, etc.
La idea parece muy buena desde el punto de vista de una persona que para nada ha estudiado 4 años diseño gráfico.
Su nivel creativo puede ser mejorado con el manejo de los defaults de cualquier programa.
Cuantas veces al llegar a re-diseñar una imagen corporativa, se nos dice mira este es el logo, lo hizo fulanito y eso que no estudió Diseño.
Nos lo dicen como un gran logro, al verlo nos damos cuenta que tan sólo se han manejado alguno que otro filtro de Photoshop y una aberrante “composición” de los objetos que venden.
Pero en realidad a lo que nos enfrentamos cada dÃa es a la falta de conocimiento por parte del cliente, a poder discernir qué diseño es funcional y cual no.
Por supuesto que no vamos a pasarnos una hora explicando el por qué de lo mal que está su diseño y otras dos horas explicándole el por qué lo que diseñemos funcionará mejor.
¿Entonces cual es la cultura visual de una gran mayorÃa de nuestros clientes?
Pues casi no existe.
Si visitan un sitio plagado de efectos de Swish, nos pedirán una página “igualita”, porque les parece “muy dinámico”, pero cuando les decimos que ese movimiento de “a gratis” puede distraer a lo que se está comunicando, entonces dicen ” ah, deveras, entonces mejor no lo uses”.
Otra es que ya tengan su sitio “creado” en la última computadora del mercado, la cual la maneja su hijito y como es todo un As del volante Internet, pues ya bajó todos los programas crackeados habidos y por haber, ya tiene un arsenal de plantillas para que por tres generaciones no les falte ninguna. Entonces el cliente nos pedirá que “arreglemos” un poco lo que ya se hizo.
Ah pero eso sÃ, desea que a esa plantilla Flash de una sola escena le metamos una base de datos con los 1000 tÃtulos de libros que vende.
Sobra decir que no entenderá que lo que hizo su hijo no funcionará para los nuevos requerimientos, contestará con el rostro descompuesto: “¿y si le preguntan a mi hijo si tiene una plantilla lista para la base de datos?”
Otra forma en que la “democratización del diseño” ha dañado al mercado es la de los precios.
¿Cómo le podemos decir al señor del ejemplo anterior que le cobraremos por la base de datos $1000 dólares si su hijo pudo “hacer” su sitio en una tarde?
De aquà a que lo entienda pasarán varios dÃas, sobre todo si comienza a pedir otros presupuestos.
¿Entonces para qué sirvió que mi hijo lo haya creado?
-Se preguntará
















Marzo 10, 2006 at 6:52 am
Voy a referirme a este tema con este ejemplo.
El mejor jugador de pocker del mundo y el que recién empezó utilizan el mismo maso de naipes, la diferencia está dada en el conocimiento del que maneja los naipes, eso debe ser lo que el cliente está contratando y debe quedar claro desde un principio, el cliente no viene a comprar naipes, porque eso se lo puede vender cualquiera, viene a compara un conocedor de naipes que le pueda desplegar al mayor cantidad de juegos posibles.
Por lo tanto si el cliente lo que necesita es una persona que le descargue templates que nunca van a tener el carácter de pertenencia de su empresa, que contrate un descargador de templates y no un diseñador.
Saludos
Marzo 10, 2006 at 1:00 am
Mi maestro de identidad gráfica llama a aquellos individuos “hijos de vecina” (con todo el respeto que me merecen las vecinas que leen este blog)