Dos idiomas, diferente pensar.

Al leer un artículo de: Scientific American Mind: Two Languages, Two Minds en donde explican que en Estados Unidos, estudiaron a un grupo de personas bilingües, ahí encontraron que al hablar los dos idiomas se comportaban diferente.

Eso es cierto, cuando estaba viviendo en San Francisco California, me tenía que “??transformarÓ para cada ocasión.

En mi trabajo en un service bureau de Diseño, tenía que hablar un Inglés muy amigable y dirigido a los clientes. Sin ningún tipo de Slang o modismos.
-hasta parecía una persona decente, aunque ustedes no lo crean.

Ahí la mejor enseñanza fue platicar con los que hablan Inglés y tienen origen asiático, como ellos no utilizan la R, es muy difícil entenderles, sobre todo porque hablan el Inglés pero a la velocidad del chino.
-uuuuffff, eso sí que me costó entenderle a nuestros clientes chinitos o vietnamitas.
En una ocasión me subí a un autobús de San Francisco a la hora de la salida de las costureras chinas, no podía creer como se podían entender entre un grupo de seis chinitas, todas hablaban al mismo tiempo y con el clásico tono agudo de sus voces, llegué con un fuerte zumbido en los oídos.

Mi primer novia en esa ciudad fue una super-gringa, me enseñó una gran variedad de modismos del Inglés. Cada vez que platicaba con ella tenía que quitarme mi disfraz del Inglés pulcro y pasarlo al del diario. No se me hacía complicado cambiar de escenario verbal, pero sí sentía extraño que en el día tratara de hablar muy bien y en la noche decir otras palabras.
Bueno eso también lo podemos hacer los chilangos, estamos en el trabajo muy decentes, llegamos a nuestro barrio y tenemos que hablar el caló de la colonia.

Con una novia irlandesa que tuve, me sirvió muchísimo ya que me enseñó algo de la jerga inglesa de Europa, así pude entender un poco más las películas escocesas, inglesas, de Australia o la misma Irlanda. En una ocasión fuimos a ver una película escocesa y no le entendí nada.

Pero cada palabra que pensaba decir con ellos cambiaba mi forma de pensar, culturalmente tenía que saber qué y como decir las cosas. Por ejemplo, en un ambiente de trabajo a nadie le puedes decir algo directo, porque lo pueden tomar como un comentario personal y te pueden demandar de acoso sexual.

Con lo que respecta al Español, también tenía que transformar mi hablar.

La llegar a mi casa, primero viví en un barrio latino, jugaba fútbol en un parque, allí había de todo, michoacanos, jaliscienses, de Guanajuato, de Zacatecas, etc.
El primer día que toqué el balón, me gritaron “??pásala chilangoÓ, así se me quedó el apodo. Para ellos de ahí en adelante me conocieron por “??el chilangoÓ.

Por supuesto que con ellos hablaba lo más “??de barrioÓ para que se reforzara que era yo de chilangolandia. Bueno, eso me trajo muchos problemas, siempre tenía que estar a la defensiva cuando jugábamos contra otros equipos donde estaban más de Jalisco o Michoacán. Algunas veces me decían “??pinche chilanguito ahorita te rompo una pataÓ.

Luego llegaba yo cada sábado al centro cultural La Peña del Sur en el mero corazón del barrio de la Misión en San Francisco.
Alejandro Stewart, el que lo manejaba me contrató como el que recibía a las personas en el mostrador de enfrente, así que también la hacía de “??barmanÓ.
-buen negocio, comprábamos vino chileno de a 8 ó 10 dólares y vendíamos el vaso a 3 dólares, pero lo que recaudábamos era para el propio soporte del centro y para pagarles a los artistas. -Muy buena calidad por cierto, teníamos trovadores, músicos de calidad, poetas, etc.

Allí tenía que hablar en forma muy culta, ya que antes o después del concierto podía estar platicando con poetas, escritores, músicos, artistas, etc. -y ni modo de hablar pura pendejada.

Los sábados y domingos que jugaba en el torneo local de fútbol, regresaba a mis raíces del barrio, se la mentaba a cualquier pendejo, nos decíamos maldiciones entre los del equipo, nos pendejeábamos en el juego, pero eso sí al final nos “bamos a la casa de alguno del equipo, pasábamos a comprar carnitas, una carne para asar, etc. y a tomarnos unas buenas “??negras ModeloÓ -ahhhhh que ricura de cerveza.
Las pláticas se mezclaban entre lo chilango, lo michoacano, lo salvadoreño, lo de Zacatecas, lo de Guanajuato, etc. Habíamos de todo en el famoso GUANAJUATO de South San Francisco.

Claro que también tuve novias en “??tu propio idiomaÓ.

Una novia guatemalteca fue lo mejor al hablar español, muy culta, le encantaba leer y compartíamos muy buenas pláticas.

Gracias a mis amigos chilenos entendí muchísimo del lenguaje que se practica por el cono sur. Sobre todo a la joven chilena que se quedó tres meses en mi departamento, antes de irse a Nueva York. Muy buen intercambio cultural que llevamos en ese tiempo.

Una colombiana también muy culta enriqueció mi lenguaje con sus pláticas de todo lo que pasaba en su país.

Y así tenía que camuflajear mi lenguaje y cambiar de una cultura a otra, muy gratificante esa experiencia. Podía estar hablando con el representante de Mitsubishi en San Francisco que con el “??compaÓ que vendía playeras en el Fisherman’s wharf.

Deja tu Comentario

XHTML: Puedes utilizar estas etiquetas: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>

*
para probar que eres una persona (y no un script de spam), escribe la palabra de seguridad que se ve en la imagen.
Click to hear an audio file of the anti-spam word