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El fin de semana estaba platicando con algunos colegas y futuros diseñadores, todos nos quejábamos de que no existe un acervo cultural-visual de nuestro trabajo.
Casi nadie escribe, habla, crea ensayos, comparte conocimientos a profundidad en el idioma Inglés, mucho menos en Español.

Cuando se trata de Arte, sí se crea una buena plática, pero en Diseño Gráfico o Visual nadie parece conocer a fondo el tema, a menos que se encuentre estudiando esta profesión.

El Diseño lo vemos a diario y a toda hora, en los anuncios, en los paquetes, Interner, etc. e influyen totalmente en nuestras preferencias o inclinaciones, aunque sea en forma desapercibida.

Si es que podemos recordará un “buen” diseño, generalmente lo relacionamos con la marca, pero quizá jamás sepamos quién o quienes son los que diseñaron.

Considero que el diseño tiene que hablar por sí mismo, sin importar quién lo hizo. Porque si se reconoce un “estilo”, tal vez la siguiente temporada está fuera de la jugada, como el estilo de David Carson, que en su momento fue algo que causó furor y todos los diseñadores se querían subir a su camión, pero ahora los clientes mismos te piden que no utilices ese estilo.

Pero aún si el diseño habla por sí mismo, debe existir un recuento de lo ya establecido, las nuevas tendencias, el futuro, etc. Así como hablamos de otras profesiones y sus representantes más notables.

Lo que sucede en nuestros Países latinoamericanos es aún más triste, se considera al Diseño Gráfico como una copia de los Estados Unidos o de Europa, así que cuando vemos algo “nuevo” en un sitio, inmediatamente tratamos de buscar de donde lo “copió”, aunque ese lugar halla llegado por sus propios medios a esa solución.

Otra es la constante descalificación entre colegas. No podemos ver que alguien está triunfando, porque le llegarán infinidad de “pseudo-críticas” como “no me gusta tu trabajo, “qué horrible diseño”, “deberías hacerlo como fulano”, “yo lo podría hacer mejor”, etc. etc.

En nuestro siglo parece que las profesiones del futuro serán las relacionadas con la tecnología, por ende el Diseño Visual está contemplado entre las más demandadas, en donde gente que tal vez jamás halla estudiado esa profesión llegue tomando una rebanada del pastel. Todos son bienvenidos, siempre y cuando demuestren ética en el trabajo, no quisiéramos prostituirnos para ganar un “trabajito”.

Existe en nuestro mundillo lo que se llama un diseñador “Prima Donna” el cual cree que sin él no existe creatividad en su Agencia de Publicidad, así que tendremos que aguantarlo, “-ni modo él es el creativo”. ¿Cuántos de ellos conocemos?
¿Por otro lado cuantos ilustradores quedan relegados a un segundo plano?

Un “problema” a sortear es que pronto lo que se llama Papelería en una imagen corporativa se creará en los llamados programas de Oficina, así que esperaremos tiempos en que el cliente solo nos pedirá el logo en JPG para crear su propia.
Aunque le expliquemos lo que mejoraría al pasar por nuestras manos, preferirá gastar un dinero menos o pedírselo directamente al impresor “que nunca me cobra el diseño, solo la cantidad de impresos” nos contestarán.

El problema final lo veo en que los trabajos finales por parte de los estudiantes se quedan en: Una tesis sobre CorelDraw; Diferencia entre imagen Vectorial y Bitmap; Un re-diseño de un sitio conocido, pero en formato Flash; Lo que se requiere para trabajar independientemente con un solo programa, etc.
Por lo visto se están quedando en las herramientas y no en el Diseño.