Al leer el post de Olganza:

Desocupada gente con instrucción

“Demasiado tarde. Sin poder remediar los trastornos laborales, el presidente Fox ya se va y con él un cúmulo de buenas promesas de campaña no cumplidas en el quehacer de su trabajo al frente del Ejecutivo.

No se trata únicamente de lo que no pudo cumplir sino de aquello que fue empeorando, esencialmente la falta de capacidad para crear condiciones económicas y políticas públicas acordes a la generación de puestos laborales en la iniciativa privada y en segmentos del sector público. Ello sin considerar, claro está, el otro gran lastre que tampoco mejoró: la revaloración de sueldos, salarios, remuneraciones base y prestaciones.

Para el baúl de las quimeras quedan el crecimiento anual del 7% y los empleos anuales “pueden ser entre un millón y millón y medio de empleos??, según palabras textuales del mandatario saliente.”

Y al estar platicando ayer con un ex-alumno, me decía que es muy complicado obtener un buen empleo y sobre todo que te paguen bien.
Me contó que le hacían exámenes en el potencial lugar de trabajo y veía que así como entraba él, salían otros candidatos, que por lo menos veía a unos seis en la sala de espera.

Hace poco cuando trabajaba de consultor en la compañía Advanced Marketing de México me tocó entrevistar a diferentes candidatos para un puesto de diseñador especializado en la maquetación de libros y preprensa.

Llegaron muchas personas, al final quedaron tres para hacerles un examen de conocimientos, yo se los hice. En uno de esas preguntas estaba por supuesto lo relacionado a páginas maestras y hojas de estilos en inDesign y QuarkXpress, sólo uno de los tres contestó bien a las preguntas y el desempeño en un ejercicio que les hice, los tres salieron bien.

Al final me dijo la directora de ese departamento que cual prefería, le dije que por uno que presentaba más alegría en lo que hacía y que tenía muchas ganas de superarse. Pero que la verdad estaban muy bien los tres, excepto por alguna que otra falta, pero que aprenderían muy bien y se desempeñarían de igual forma.

Pero ni modo, sólo uno se tenía que quedar.

Y me preguntaba de lo que sería de las otras 20 personas que visitaron este trabajo, que seguirían en una y otra compañía.

Necesitamos trabajo no política.