Ya sabía que en mi tierra no se rajan!
Cuna de los Zacapoaxtlas y Xochiapulco
Tierra de Arte.

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Cartón de Helguera

“¡Mi héroe, papá; te vamos a sacar!”, “Aplaudan/ aplaudan/ no dejen de aplaudir/ que el gober precioso se tiene que salir/”, “Mi gober precioso, tú eres mentiroso, mi gober precioso tú eres asqueroso/ mi gober precioso, corrupto y asqueroso/ mi gober precioso el pueblo está furioso”, fueron algunos de los muchos ingeniosos clamores basados en las pláticas del gobernador con Kamel Nacif.

Otras de las consignas oídas fueron: “¡Marín, entiende, los niños no se venden!”, “Marín, entiende, no eres nuestro héroe!”, “¡Sí estás solo! ¡Sí estás solo!”

En mantas, cartulinas y lonas se leían frases como éstas: “Mi gober precioso, Kamel te dio dos botellas para que le ayudaras, nosotros te damos cuatro para que te vayas”, y “Marín, no trajimos tortas, pero sí muchos huevos”, en clara mofa al acarreo del que echó mano el aparato oficial para expresar apoyo al titular del Ejecutivo el viernes 17.

Pero la inventiva popular rebasó el mero ámbito verbal para llegar a las expresiones gráficas. Se exhibieron monigotes del mandatario que fueron el regocijo de miles. Los más celebrados: una adaptación de la caricatura de Helguera, publicada en La Jornada, donde Marín aparece con medias de ala de mosca, pantaletas y top, sosteniendo un par de botellas de coñac, o la imagen del Gollum del Señor de los Anillos con la leyenda: “Mi gober precioso”.

El repudio a Mario Marín cimbró las calles de la capital poblana