Para los que conozcan la zona eco-turística de Zacatlán, Puebla, el lugar de las piedras encimadas, sabrán que es una zona considerada magnética, así como el cerro del Tepozteco en Morelos.
Su belleza es increíble y además es una zona muy tranquila.
zacatlan de las manzanas

Muchos se preguntarán que cómo es posible que las piedras estén una sobre otra sin desplomarse, guardando un equilibrio que niega la gravedad de la tierra, como si hubieran sido talladas o esculpidas por un gran artista. Esto da la pauta a una leyenda que dice que las rocas son en realidad gigantes cuya maldad fue castigada por un dios prehispánico que los convirtió en piedra.

Hay estudios mineralógicos en los que se demuestra que este fenómeno de piedras encimadas se relaciona con la historia de la tierra y no con ninguna leyenda. Las formaciones pertenecen al periodo Terciario, es decir que tienen unos 65 millones de años de edad; la actividad volcánica, las reacciones químicas y los agentes atmosféricos como la lluvia, el viento, el sol y la humedad son factores que con el paso del tiempo y a través de millones de años formaron y moldearon el conjunto escultórico de Piedras Encimadas.

Bueno, yo nací como a media hora de ese lugar. En un pueblito de unas cuantas casitas, nada que mostrar, sólo una tierra abrumada por la neblina mañanera y sus fuertes lluvias en Julio y Agosto.

Me siento orgulloso de ser poblano, me siento orgulloso de haber nacido en esa tierra, donde lo que más se disfruta es la naturaleza.

Tal vez por eso ahora estoy metido en todo lo que se hable de la fuerza prehispánica en nuestro País.
Me siento nahual.

Valle de Piedras encimadas en Zacatlán, Puebla

Salí de ese lugar cuando tenía tres años, nos fuimos al terrible Distrito Federal. Ahora le tengo tanto cariño a mi Ciudad adoptiva como lo tengo por el lugar donde nací.
Vivimos quejándonos del tráfico, de la contaminación, de los asaltos, de la violencia cotidiana, de la falta de trabajo, etc.
Pero para mí es una Ciudad que me ha dado la oportunidad de estudiar, trabajar, disfrutar con mi familia y amigos, así que la seguiré queriendo.