Esos maravillosos clientes

¿Cuántas veces te ha sucedido que tienes que lidiar con clientes difíciles?

El cliente que no sabe lo que quiere, te hace cambios cada rato y al final se queda con la primera o segunda versión.

El que “cree” que lo extra ya estaba incluido en el precio.

“Lo necesito para ayer”

“Te digo, lo necesito ya, es urgente”

“Tómalo con calma… espera, no, sí es para mañana el trabajo”

“Sólo haz lo que creas que me guste”

“Es que tengo una idea maravillosa, pero por favor no me digas que está fea”

Mira, todavía no se lo que quiero, pero definitivamente esto que me muestras no es lo que quiero”

El cliente no quiere gastar un centavo más, aún con cambios que no estaban dentro del presupuesto.

Un cliente posesivo te estará hablando a altas horas de la noche y todo el fin de semana.

“No, no me gusta ese color, ¿puedes escoger un verde más buena onda?”

“Ándale, hazme una rebaja, además para ti es muy fácil”

Un cliente que hasta para tomar la decisión de un pequeño detalle tiene que llamar a junta de consejo.

Cliente que se desaparece por semanas y regresa pidiendo el trabajo para al rato.

O lo que es peor se esconde para no pagarte, cuando todo el tiempo estuvo sobre de ti.

“Lo que hiciste estuvo muy bien, pero eso no era lo que quería”

maravillosos-clientes