Cybergus escribe este post muy bueno.
Aclaremos algunos puntos:
- El trabajo final del diseñador no es para el cliente, es para el consumidor final, o sea el cliente de su cliente.
- Los diseñadores no diseñan para ellos o porque les gusta, investigan y prueban basándose en lo que funciona.
- Tener demasiadas referencias o influencias visuales y ninguna idea clara y objetivo concreto, puede quitarle personalidad a nuestro diseño y confundirnos, copiar no es una solución, enamorarse de una sola idea tampoco.
- Debe estar entrenado en el ?arte de persuadir?, no exactamente como un político pero si como un vendedor. Vean un Keynote de Steve Jobs, práctico, concreto, se concentra en las ventajas, en lo indispensable. Un diseñador debe tener seguridad y fuerza para presentar su producto.
- Un diseñador NO es una persona que hace las cosas bonitas solo por adornarlas, en vez de eso, es alguien que piensa exactamente porque y como deben esos elementos estar con una función específica.
Lean el post completo en Moccablog: ¿Para quien diseñamos y cómo debe ser un diseño?

Ahh… y como en ocasiones les comento a mis alumnos… la parte “sucia” del diseño… la económica… la venta… la presentación ejecutiva… lo que los diseñadores teóricos carecen y que a final de cuentas es decisivo para el éxito de un buen Diseñador… tenemos que vivir de la profesión, y para que vivamos bien de ella, necesitamos entregar un producto diferenciador, novedoso, innovativo… pero sobre todo, UTIL, que de resultados a nuestro cliente y esos resultados son la respuesta del usuario.
Saludos