No, Gracias

Hola, la persona que te mandó a este lugar es alguien que te estima muchísimo, pero quiere que respetes su correo electrónico, los mensajes que le llegan, su tiempo y su privacidad.

Tal vez llegaste a esta página porque hiciste alguna de estas prácticas:
“€¢ Le mandaste una historia muy cómica, una alerta de virus, una cadena interminable o una fotografía que has disfrutado.
“€¢ Mandaste una gran cantidad de correo electrónicos sin utilizar la casilla de BCC y así expusiste a todas las direcciones de tus amigos a que caigan en manos extrañas.
“€¢ Te equivocaste al mandarle el correo, pensando que era otra persona.

En cualquier caso, debes recapacitar.
Te pidieron que vinieras aquí porque de seguro les encanta que mandes mensajes de persona a persona, pero no les agrada recibir correos como el que les mandaste.

No eres una mala persona, nadie te odia, te aprecian, pero es bueno conocer las preferencias personales de tus familiares, amigos y compañeros de trabajo, antes de incluirlos en correos sin haberlos solicitado o que se exponga su dirección de correo a personas extrañas.

Gracias por la comprensión.

O de plano:
No me vuelvas a mandar esa pinche cadena de pedimentos, te dicen que hasta se te va a pudrir el pirrín si no lo mandas a otras 50 personas; ya no quiero ver la misma foto de Britney Spears y su chavito cayéndosele; ya no quiero ver las nalgas de la última playmate de Timbuktu, no quiero leer más los correos difamatorios de los partidos políticos; no quiero leer un mini-chiste que viene pegado dentro de todo el texto de donde vienen los correos antes mandados; no quiero saber nada de la vida de Galilea Montijo ni quienes ya se la cogieron, después del Cua; no me quiero aprender la oración al santo patrono del pueblo de Martita Fox y ya estoy hasta la madre de la Caída de Edgar.

¡Con una chingada que ya no me mandes nada, a menos que sean las nalgas de tu hermana!

Texto del sitio:
Thanks. No.