Desde hace tres años, cuando comencé mi odisea bloggeril existían muy buenos blogs, los seguí, compartí algunos buenos momentos con los autores en las viejas reuniones de blogs and beers.
Ahora veo que algunos ya no existen, otros ya casi no escriben (sabrosón), otros más que ya están anunciando su término (gato azul), etc.

Se siente uno triste al encontrar esos espacios vacíos.

En fin, ellos tendrán sus motivos de salir del aire bloggeril y por supuesto que se les respeta su decisión, sólo que es difícil entender que ya no los visitaré entre la colección de mis feeds.