Este post no es de Diseño.
Habla de como el café mexicano, uno de los mejores en el mundo y sus productores sufren cada día por sobrevivir.
Lo escribo, porque cada día por la mañana me tomo una buena taza de café y no podría vivir sin ella.

¿No era Jaime Sabines quien decía (frente a la mesa “territorio en que no se cansa el hombre”): “Sí, voy a platicar con ustedes pero primero invítenme un café?”
zapatistas sanborns

El consumidor y el café. Como consumidores tenemos la opción entre comprar café que contribuye a la justicia social y un mayor cuidado ambiental o adquirir café que aumenta las desigualdades sociales y no tiene interés en la ecología, sólo en aumentar las ganancias para los accionistas de la gran empresa. También tenemos el compromiso, como ciudadanos, de exigir a nuestros representantes y al gobierno políticas fiscales, comerciales, sociales que pongan el interés de los productores nacionales por encima de los intereses de las trasnacionales.

Comercio Justo: Una relación diferente entre productores y consumidores