Temporada de lluvias, temporada de recuerdos
Jun 2, 2006 6:34 pm Vida personal diseñística
Cada día que comienzan las lluvias aquí en el Distrito federal me acuerdo de una personita que quise mucho.
En mi vida han existido algunos amores imborrables, uno de ellos es Paty, aquella jovencita que conocí por medio de un amigo de la colonia. Era su sobrina.
Al instante que la vi, pensé esta chava no es para mí, tiene un cuerpo “??serranitoÓ, tan perfecto que no se fijará en mí, además con toda esa bola de lambiscones alrededor de ella, no podré ni acercármele. ¡No hay pena, buscaré otra!
Los quince años continuaron, la hermana de mi amigo era la agraciada, había yo tenido uno que otro “??fajeÓ con ella, pero nunca fue mi novia.
-Pinche Adan ve por más “??chelasÓ ¿no? ya se las acabaron estos cabrones.
-Ok flaco, dame la “??lanaÓ. “??No mames dile a alguien que me ayude, le dije.
-Vete tú grillo y tú nando para que se traigan los cartones de Coronitas o Victorias.
Al instante escuché una voz tan delicada, que pensé estar en otro lugar, -¿oye Adan me puedes traer unos chicles?
-Eh, eh, sí como no.
No entendí como es que escuchó mi nombre, entre todo el ruido de las cumbias
El grillo me dio un codazo y me dijo “??Pásame tantito pegue ¿no?
-No mames, sólo me pidió los chicles gÃŒey, no es para tanto. Cállate culero, que te va a oir.
Todo el camino a la tienda me sudaron las manos, el corazón me latía a cien por hora.
-Pendejo, ni siquiera le pregunté de qué marca, ni modo, le llevaré los clásico Addams.
Cuando llegamos estaba el pinche vals, tuvimos que estar parados como pendejos durante casi una hora y media. “??Otra, otra, otra, decían los familiares, nos aventamos la polka tres veces. Para ese tiempo ya ni veía a Paty.
Parece que se fue y ni sus pinches chicles le dí.
Así estaba en la “??babaÓ, abrí la cajita de chicles, tomé uno y seguí viendo el vals con los familiares. “??Lo bueno es que ya no piensan que soy su novio de la Mati, sino ahorita mis cuates gritarían “??Que pase el novio, que pase el novioé
-Que pinche pena sentiría de estar allí como pendejo haciéndole al noviecito santo, si ya le conozco hasta las anginas.
Otra vez escuché la voz, -oye ya te estás acabando mis chicles
-He, he, no, sólo tomé uno
-No hay cuidado, para eso son
Se los di, mi corazón latía aún más teniéndola cerca, podía oler su perfume tan diferente. Claro porque todas las de mi colonia usaban los clásicos de Avón.
Yo que siempre me sentí muy “??Juan CamaneyÓ para las chavas, sentí que con esta no podría ni mirarla.
-¿Oye en donde estudias?
-En el Bachilleres 8, le dije
-Yo voy en el Instituto Rosa María, en la Prepa también
Otra vez se me salió lo pendejo, no podía hacerle la plática, ella tenía que comenzar.
Para ese momento todos mis cuates ya estaban bien encabronados porque ella platicaba conmigo.
Bueno par no hacerla más cansada, me dijo que si podía ir por ella a su escuela el lunes, porque quería que su ex novio se diera cuenta que ya tenía otro.
Pinche vieja, para eso me hacía tanto la platica, pensé, pero le dije que sí, tal vez le de un faje el lunes y ya que termine todo.
Toda la fiesta me la pasé todo atontado, pensando en que me usaría para su venganza.
Iré o no iré, me preguntabaé
El lunes ya estaba parado afuera de la pinche escuela “??niceÓ. Sí porque era privada.
La esperé como media hora después de la hora que me dijo.
Ya empezaba a enfilarme hacia mi “??renolcito 12Ó, cuando escuché la misma voz, diciendo “??ya te dije que hoy me va a llevar mi nuevo novio.
Ese gÃŒey era muy alto, de por sí Paty era de mi tamaño.
Se me quedó viendo, me preguntó “??¿tú que haces con mi novia? Ã?rale a la chingada.
-¿Qué dices pendejo? le contesté, al mismo tiempo que le mandaba un “??madrazoÓ en la quijada, lo tiré por allá.
En mi colonia decíamos, de que te peguen primero, mejor lo haces tú.
Se quedó allí tirado, tal vez pensando en que si se paraba le daba otro igual. Se nos quedó viendo como Paty y yo nos alejábamos.
Ya en el carro, me dijo Paty “??ya sabía que si te traía a ti le partirías la boca.
Re pinche vieja otra vez me usó, pensé enmediátamente.
-No hay problema, al flaco lo aprecio y yo sé que él haría lo mismo por alguno de mis familiares.
-¿Qué te dijo que le pregunté quién podía golpear a mi novio?
Pinche vieja puta, no mames, todo lo preparó, me sentía como el más pendejo del DF.
Pero ahorita le doy un faje que nadie se lo quita.
Me estacioné como a una cuadra de su casa.
La lluvia comenzó a caer, se escuchaba perfectamente en la lámina del carro. La abracé , comenzamos a besarnos.
Ya entrados le tomé una teta.
-Ã?rale Adan eso no
-Cómo no, todavía que “??madreoÓ a tu ex y no me dejas ni agarrarte una teta. Eso me gano por hacerte caso.
Prendí el carro, me enfilé a su casa, le abrí la puerta y le dije adiós. Ella hizo lo mismo.
Ya no supe nada de ella, pero me quedé con el olor de su cuerpo y sus besos exquisitos.
Como al mes estaba jugando fútbol con los cuates en la calle.
Un carro pitó para que quitáramos nuestra humanidad de la carretera. Ni caso le hicimos, sonó otra vez el claxon, al voltear a verlo y decirle que se espere al gÃŒey, pude ver que era el papá de Paty, su mamá y en la parte trasera se asomaba ella.
Al pasar se me quedó viendo y me sonrió.
Yo también como pendejo le regresé la sonrisa.
Otra vez había caído en su coqueteo.
En la noche me habló la hermana de mi amigo, la de los quince años, me dijo que Paty quería hablar conmigo.
Le dije que ni madres, no quería hablarle a su prima, porque tal vez quería que “??madrearaÓ a otro de sus novios.
No fui y al rato que regresé a mi casa a bañarme, tocaron a la puerta, mi mamá abrió le preguntaron por mí.
Era ella, tocó la puerta de mi casa.
Mi madre me dijo “??hasta que agarras algo bueno
-No empieces mamá, le contesté.
-¿Qué quieres?
-Quiero que ya no estés enojado conmigo, ya se que estuvo mal lo que hice, pero desde ese día no puedo dejar de pensar en ti. “??Por favor vamos a seguir.
-¿a seguir qué? Si ni te pregunté si querías ser mi novia.
-Bueno, yo te digo que sí, que si quiero ser tu novia.
Guauuu, no lo podía creer, que esa lindura que estaba parada enfrente de mí, casi casi, me rogaba que fuera su novio.
-Bueno, pero ya no voy a prestarme para romperle la madre a otro de tus galanes.
-Ok, está bien.
Me tomó del brazo, pasamos enfrente de los culeros de mis amigos, por supuesto que chiflaron fiuuu, fiuuu, -lástima que el Adan no es hombre, es bien puñal, dijeron los cabrones.
-No les hagas caso, están llenos de envidia porque ellos quería contigo.
-Sí ya sé que no hay problema con ellos, ya vez hasta mi primo se burló de ti.
Posteriormente casi iba por ella a diario.
Nos llevamos tan bien, que más que un noviazgo, nos unía una amistad sincera y llena de respeto.
Cada vez que llovía nos escapábamos de donde estuviéramos, nos metíamos al carro y dábamos rienda suelta a nuestras hormonas juveniles.
Era el paraíso escuchar las gotas caer sobre el toldo, mientras el sudor de nuestros cuerpos se unían cada vez más.
Algo increíble.
Ese noviazgo duró hasta que un día por azares del destino, entró otra mujer mayor a mi vida, me fui alejando de Paty, un día que fui por ella, me dijo que ya no quería nada conmigo, que su mamá me había visto con la otra persona.
Casi me tambaleaba, pensé que nunca me diría esas palabras, pero yo sabía que era mi culpa, así que lo acepté y me retiré. Todavía me dijo que por qué no le había dicho claro que ya no quería estar con ella, en lugar de jugar con sus sentimientos.
Me sentí el hombre más culero del mundo, Paty tenía razón, mejor pudo mi hipocresía que el respeto hacia ella.
Estuve triste, pensando en ella varios meses. Aunque ya salía con la otra, no podía sacar de la cabeza aquella personita tan dulce.
Ni modo, por culero y pendejo, me decía cada vez que pensaba en ella.
Su prima me dijo un día “??Pinche Adan, eres una desgraciado, ¿por qué le hiciste eso a mi prima? Ella está muy triste, pero ya no quiere saber nada de ti. Además ya le he dicho que la “??vieja esa lagartonaÓ viene por ti los viernes por la noche y ya no te vemos hasta el domingo. “??Cabrón ya no me hables.
Ni modo eso me merecía y más, pero la vida continúa, lo que no se terminan son esas noches de lluvia, que me recuerdan a Paty.
Nunca la olvidaré.








Junio 15, 2006 at 3:37 pm
yo tengo otra mejor…luego se las cuento
Junio 5, 2006 at 9:07 am
… y luego????
No manches! síguele!
Junio 4, 2006 at 1:27 am
Muy buenas esas historias de la vida real…