No Escape Male Rape in U.S. Prisons.
Eso hace que recuerde a un amigo en San Francisco.
Una noche nos quedamos platicando después de una fiesta, una amiga, tres amigos y yo.
Entre ellos estaba un poeta mexicano nos contó que había caído en las garras de la droga “fuerte”, comenzó a robar para obtenerla. Hasta que lo mandaron a la cárcel por intentar robar un cargamento de aparatos electrónicos.
Nos detalló todos los problemas que tuvo al llegar a esa gran cárcel de un condado de California. Como se veía “delicado”, delgado y amigable, todos pensaron que era homosexual. De inmediato lo abordaron dos “blancos” ofreciéndole protección a cambio de que fuera su “mujer”.
Él no los tomó en cuenta, posteriormente llegaron los “latinos”, entre ellos otro mexicano de una banda interna llamada Los Mezzicos. Le agarró las nalgas, le prometió que nadie lo molestaría.
Desde ahí ya no pudo decir que NO, cada vez que podía ese “cuate” lo violaba sin miramientos.
Nos contó llorando que en una noche lo “compartió” con una banda de negros como un “acercamiento” de amistad entre ellos.
Cinco negros lo violaron, lo mandaron al hospital por dos semanas.
Así siguió sus historias de violación en ese lugar.
Salió en 7 años.
Eso nos lo contó por Septiembre, él tenía dos hijas y un hijo, el mayor tenía 18 años. Su esposa vivía con él y con sus hijos.
Un día llegó muy perturbado, hasta pensamos que ya había regresado a las drogas.
Lloró por casi media hora, confesando que ya estaba hasta la madre de su esposa y que ya no regresaría a su casa, que les mandaría dinero a sus hijos, pero que no quería nada más con ella.
No supimos nada más de él por casi dos meses, hasta que llegó una posada en el mes de Diciembre. Yo estaba a un lado de la puerta de la casa donde hacíamos la fiesta, escuché mi nombre, pero en forma como susurro, me decía
-Adan, Adan ¿puedo pasar?
-Claro pásale.
Vi a una mujer con minifalda azul clara y una blusa roja.
-Pásale, aquí todos son bienvenidos.
-No güey fíjate bien quien soy ¿qué no me reconoces?
-Pues no no se quien eres.
-Soy yo Arturo, pendejo ¿pues que no me ves mi jeta de Puto?
-Pinche Arturo ¿pues qué te hiciste? ¿Vas al carnaval de La Castro o que chingados?
-No me llames más Arturo, soy Alondra pa’ los cuates.
-No mames, por lo menos te quitaste las pinches barbas de nopal que tenías, pero eso sí tu voz “aguardientosa”, va estar cabrón que te la quites.
-Pinche Adan no manches, si ya estoy tomando algo para eso.
-¿Y las tetas que traes, son prótesis o ya te siliconaste?
-Tócalas güey, son de calidad…
Así llegó a nuestras vidas una nueva amiga y se fue un excelente amigo.
No puedo decir si lo que pasó ese año fue por causa de la cárcel, por su vida pasada o por lo que sea, jamás se me ocurrió juzgarlo.
Respetamos su decisión sin “confesarlo”, así lo decidió y así fue.
Todavía él estuvo cuando hice mi fiesta de despedida y ya traía a un novio nicaragüense. Por lo menos se veía muy feliz…
tengo secuelas de eso me deprimo y no puedo salir muy noche
tengo miedo y pesadillas a mi me contajiaron de una enfermedad
y sufri mucho dolor pero dios fue mi unico anparo y fuersa
para salir lo mas librado posible ,
, sufro de ataques de panico en ocaciones y he tenido que seguir con tratamiento psicologicos, me pregunto por que hay gente tan mala que no piensa en el dolor que pueden causar a tantos niños, y adolescentes, terrible pero si alguien lee este mensaje, les pido que cuiden mucho de sus noños o niñas no permitan que les hagan daño y si tu ya eres adolescente o joven evita todo los posibles peligros, no se expongan, mi correo es mi nombre de este comentario solo para decir lo que pueden hacer si han sido victimas, todo es serio y no quiero que nunca mas me pase lo que me paso, cuidense mucho y siento lo que les paso y lo que estan vivendo